El Olivo y la Acacia.

Indudablemente el Olivo va ligado a Jaén y a su cultura desde hace siglos, es un árbol fuerte y longevo. El olivo representa la paz y la plenitud en numerosas culturas, por ejemplo, para los antiguos hebreos, el aceite de oliva era símbolo de prosperidad, bendición divina y alegría. Su carencia, significaba catástrofe o castigo. Para ellos, la unción en aceite les confería el reconocimiento divino de su autoridad, poder y gloria; por esta razón los reyes de Israel eran ungidos. Los cristianos ven en el olivo el símbolo de la paz y la alianza, como recuerdo de la tregua de Dios con el hombre tras el diluvio universal, cuando una paloma volvió a Noé con una rama de olivo en el pico.  El ramo de olivo que se daba en España y se ve en muchas de sus medallas y otros monumentos indica que esta región producía y era abundante en aceite. Se ve representada la paz sobre algunas piedras sepulcrales de los primeros cristianos con una paloma que tiene en el pico un ramo de olivo aludiendo a la que soltó Noé desde el arca. Pero sin duda, los islámicos son para quienes el olivo reviste una mayor importancia mística. Dentro de esta cultura, se contempla al olivo como el árbol central, el eje del mundo, el símbolo del hombre universal, del Profeta. Es el árbol de luz, de la verdad, árbol bendito, como lo llama el Corán, pues como el aceite de oliva alimenta las lámparas, así el Profeta ilumina a quienes le escuchan.

En cuanto a la Acacia llama mucho la atención que este árbol, que posee en la mayoría de sus variedades una vistosidad y belleza mucho menor a las de otros árboles más admirables por su apariencia (salvo en su floración donde parecería mutara también su naturaleza) se haya tomado como representación de algunos de los más grandes enigmas de la Vida. La Acacia, en sus diferentes géneros y variedades conocidos hasta la fecha, presta a lo largo del Mundo (la Acacia se encuentra difundida por todo el Orbe), innumerables utilidades al Hombre. Su madera resistente, al punto que los antiguos la creían incorruptible, se usa para fabricar ruedas y piezas durables de barcos en algunos países. También se extraen productos muy empleados en Medicina todavía hoy día. La Acacia, es considerada un símbolo de inmortalidad en Oriente, era uno de los árboles mejor conocidos del Antiguo Egipto, donde constituía un emblema solar que se consagraba al dios de la Luz y de la cual se hacía uso en los sacrificios que se le hacían.